domingo, 3 de enero de 2021

 MANUEL CLAVIJO 


¿SÓLO EL RÓTULO DE UNA CALLE? 


Sin duda alguna una de las calles más famosas de nuestro pueblo, Manuel Clavijo, lleva algo más de un siglo con dicho nombre, y sustituyó, que sepamos, a la antigua calle Carnicería y Cubujón del Arzobispo respectivamente. Pero, si preguntáramos, la inmensa mayoría de nuestros paisanos no sabrían decirnos donde se encuentra, sí, en cambio, nos contestarían de inmediato si les dijésemos que estamos  buscando "la calle San Antonio". Y efectivamente, esa es la calle Manuel Clavijo, la calle San Antonio y su prolongación, que atravesando la calle Pilar García,  llega hasta la calle Córdoba. 

Pero .... ¿Quién fue Manuel Clavijo para que desde hace más de un siglo siga manteniendo la nomenclatura de la calle donde vivieron sus padres y él hasta su juventud?

Manuel Clavijo Torres, era hijo del que fuese alcalde de la Algaba, Don Francisco Clavijo Carmona y de Doña Eduarda Torres Agüera, a la que se hace mención en otro apartado de este blog "El libro de cuentas del tatarabuelo y los papeles de la abuela"

Hablando Don Francisco Clavijo, pero no el padre de Manuel, sino su hermano, su nombre resonó en toda la península, islas y  territorios americanos y africanos bajo domino español,  por haber sufrido una cornada durante una corrida de toros celebrada el segundo domingo de septiembre de 1893. Así acontecieron los hechos:

Al terminar el segundo toro de lidia, los aficionados invadieron el ruedo.

Los municipales incapaces de despejar la plaza.  Y según cuenta un rotativo de la época:

"En vista de la tenaz resistencia de los "capitalistas" bajo a la arena el señor Clavijo a imponer su autoridad", con tan mala fortuna que el toro le terminó alcanzando, hiriéndole  en el muslo y provocándole algunas contusiones. Debiendo ser evacuado de la plaza y trasladado a su casa en un sillón en la calle Carnicería.

Afortunadamente todo quedó en un susto, y el pobre Don Francisco terminaría recuperándose rápidamente de su experiencia en la arena, por cierto nada que ver con la fortuna de su otro paisano "El Algabeño". 

Un año antes, su hijo Manuel podía ejercer como abogado después de realizar las pertinentes prácticas y haber superado las pruebas a "Aspirante a la Judicatura", convocadas en Madrid el 4 de diciembre de 1889. En 1893 figuraba ya como miembro del Colegio de Abogados respondiendo a la siguiente dirección C/ Zaragoza Nº  60- Sevilla. Y se mismo año, el 13 de junio de 1893 el gobernador de Sevilla le nombra Juez Municipal de La Algaba.

Del día 8 de diciembre de 1898, día en que se casó el torero el Algabeño, y por ser Manuel Clavijo testigo de su boda, contamos con una fotografía publicada en el semanario taurino -Sol y Sombra - y en cuyo pie reza como diputado provincial de Sevilla.  Sin duda alguna del partido Liberal. 


En el año 1903 veremos que salta de nuevo su nombre en los rotativos junto a su amigo, el diputado a cortes, Pedro Rodríguez de la Borbolla. He aquí dicho articulo:

Propaganda 

En Sevilla 

 CRIMINAL AGRESIÓN 

Sevilla, 20 Octubre 1903 

D. Fernando Lozano. 

Distinguido amigo y correligionario. Desde que se celebró la Asamblea, un grupo de estudiantes republicanos dirigidos por el docto y joven propagandista Sr. Mariscal Dorado, han realizado una de las misiones que dentro del partido nos correspondía, esto es, recorrer todos los pueblos por pequeños que fueran, exponiendo nuestras ideas en reuniones públicas siempre muy concurridas y organizando en donde no lo estaban las huestes republicanas. 

Cumpliendo aquel deber, los compañeros Nielfa, Soto, San Román, Valbuena, Blanco y el que le dirige estas líneas; el sábado último, fuimos al próximo pueblo de La Algaba, feudo del apostolado de nuestras ideas el Sr. Rodríguez de la Borbolla, y después de celebrar el mitin con gran entusiasmo, en ocasión de que regresábamos a éstas, fuimos traidoramente atacados por uno de los afilados a su política, el cual nos hizo un disparo a quema ropa, después de haber dado un estacazo al Sr. Nielfa; el disparo por suerte no hizo blanco, pues bien, a pesar de haber denunciado el hecho a las autoridades, diciéndoles hasta como se llama el agresor y entregándoles el medio bastón y el sombrero que en la lucha pudimos recoger, aún no ha sido aquel detenido.

El agresor el licenciado de presidio, protegido por los Sres. Borbolla y Clavijo diputado a Cortes y provincial respectivamente. 

Le comunico esto por si lo considera como dato oportuno para su periódico, o como conviene que se exponga en el Congreso por el que se interpele al Gobierno acerca de los abusos y atropellos que con los propagandistas se vienen realizando.

Ordene á su afectísimo amigo, Acadio  Llorenos Ruiz. Representante de los escolares en la Asamblea. En 1920, y ya no como diputado a provincia, sino como exdiputado a Cortes. 

Ordene á su afectísimo amigo, Acadio Llorenos Ruiz. 

Representante de los escolares en la Asamblea.


Como nota aclaratoria, decir que el episodio al que hace referencia el transcrito articulo es, como bien se indica, un mitin que se dio el recién fundado partido "Unión Republicana". Siendo este suceso una muestra del régimen caciquil existente, donde los caciques contaban con un grupo armado de personas, que trabajaban para ellos, con la única misión de intimidar a aquellos que no atendían o ponían en entredicho sus deseos o intereses.

Indicar también que Pedro Rodríguez de la Borbolla, como Diputado a Cortes por aquellas fechas, estaba intentando convertirse en el nuevo jefe local del partido Liberal de Sevilla, tras la dimisión, un año antes, del Marques de Paradas. Y como muestra de la capacidad de control sobre los actos de administración, logra que el gobierno, por aquel entonces conservador, promulgara una Real Orden para la construcción del puente sobre el rio Guadalquivir a su paso por La Algaba, no más que una muestra de los favores que podían granjearse sus amigos y partidarios y del que he dado cuenta en este blog en el artículo "La Algaba, 29 de marzo de 1924, el hundimiento del puentes de la Borbolla". No en vano llegaría a ser conocido con el tiempo como "El amo de Sevilla" o "D. Pedro, el de las Mercedes".

                                       Pedro Rodríguez de La Borbolla Amoscótegui de Saavedra 

                                            (Sevilla, 1 de Mayo de 1855 - 13 de Enero de 1922)


Pero sin duda alguna, el golpe definitivo que le permitiría a Pedro Rodríguez de la Borbolla Amoscótegui de Saavedra hacerse el "prohombre" del partido liberal  en Sevilla,  vino de la mano del propio Manuel Clavijo, cuando en los primeros días de agosto de 1905 es elegido presidente de la Diputación de Sevilla por unanimidad entre liberales y conservadores sevillanos y su provincia. Ello provocaría que un día más tarde dimitiera el jefe de la otra facción del partido liberal, Francisco Ruíz Martínez.  Ese nombramiento, refrendado por el propio Eugenio Montero, presidente del Consejo de Ministros y máximo representante de la facción monteristas del partido liberal al que pertenecía Ruíz Martínez,  era una clara concesión a Pedro Rodríguez de la Borbolla, como  miembro de la facción del partido liberal regida por  Segismundo Moret (morerista) para que liderara de forma indiscutida el partido liberal de Sevilla hasta su muerte. 


"El Guadalete. Periódico Político y Literario - 01 de Agosto de 1905"

El 17 de septiembre de 1906, el Rey Alfonso XIII concede a Manuel Clavijo la medalla de la Gran Cruz de Isabel la Católica para "premiar la lealtad acrisolada y los méritos contraídos en favor de la prosperidad de Sevilla como presidente de la Diputación". Con lo que a partir de ese momento adquirió el tratamiento de Excelentísimo Señor.

Clavijo ostentaría el cargo de presidente de la Diputación de Sevilla tan solo dos años, ya que el 7 de marzo de 1907 dimitiría de su cargo tras el arreglo al que llegaron los liberales y los conservadores para dar facilidades a los segundos en la adjudicación de puestos de gobierno.  

Pero no pensemos que con esta dimisión hubo acabado su carrera política, pues el 4 de mayo de 1911 bajo la presidencia del gobernador se constituyó la Diputación Provincial, siendo nombrando vicepresidente de la Comisión Provincial. 

Ya en 1916 sabemos a través de "La Guía Oficial de España" que el presidente de la Sociedad Económica del Amigo por Sevilla era Pedro Rodríguez de la Borbolla y su Vicepresidente Manuel Clavijo. 

En ese mismo año de 1916,  Manuel Clavijo se presentaría como diputado a las cortes en las elecciones nº 48, celebradas el 9 de abril  por la circunscripción de Sevilla, en la que de los 58.988 votantes censados, pues se realizó bajo sufragio masculino, votaron 32.673 electores, quedando en segundo lugar con 16.600 y tan solo superado por su compañero de filas Don Estanislao D'Angelo con 17.613 votos. Así mismo sabemos que tomo posesión del cargo de diputado el 15 de abril, jurándolo el 29 de junio y que lo dejaría tras la disolución de las Cortes el 10 de enero de 1918. 

El 24 de febrero, en las nuevas elecciones generales, se revalidaría como diputado a las cortes. Pero en esta ocasión bajo la denominación de "Borbillista, Albista". Y es que en noviembre de 1917 Santiago Alba se escinde del grupo "Liberal Demócrata" que dirigía Manuel García Prieto y se aglutina en torno al Conde de Romanones, adoptando el nombre de "Izquierda Liberal". Pero no os dejéis engañar por le nombre, pues su base sociológica no distaba mucho del resto de las otras fracciones liberales.  Si bien es cierto que defendían un programa económico y social de carácter avanzado que intentaba, sin renunciar al modelo político de la Restauración, atraer a sus filas a los republicanos y socialistas. En cuanto a los resultados obtenidos doy seguidamente cuenta:  Los electores por Sevilla eran 61.359, de los que votaron 31.083. Manuel Clavijo obtuvo 17.857, es decir, 1.257 votos más que en las elecciones anteriores. Toma posesión de su caro el 2 de marzo y lo juraría el 8 de abril. Cursando baja como diputado un año más tardes, el 2 de mayo. 

Sus últimas actuaciones a favor del vecindario del pueblo de La Algaba la realizaría con ocasión de la huelga de 1919 en la que acompaño a los obreros amotinados para interceder por ellos ante el Gobernador de Sevilla y a la redacción de los distintos periódicos sevillanos a consignar sus protestas.

Su nombre vuelve a surgir en el sumario del famoso caso "Caseta", destapado la vísperas de Reyes del año 1920, consistente en un matadero clandestino de burros en la conocida en el pueblo como "Venta Perete". Pues según denunció el guardia civil, Juan Caballero Caña, no era el único matadero clandestino existente, ya que a pesar de que el había decomisado en más de una ocasión esas mercancías, las denuncias no llegaban nunca a ser cursadas, gracias a la influencia que ejercía en el pueblo el Sr. Clavijo. 


Finalmente, Manuel moría en el pueblo de Dos Hermanas el 6 de abril de 1922, dando cuenta de su muerte entre otros periódicos nacionales, La Acción, El Sol, La Voz, El Globo. Sus restos mortales fueron enterrados en el antiguo cementerio de San Sebastián de La Algaba, donde y  hasta su demolición, compartió una pequeña capilla junto con su hijo Francisco . 

Por último, si hubiese de resumirse en una sola frase la vida de nuestro paisano cuyo nombre pasa por ser uno de los que más tiempo han permanecido en el nomenclátor de nuestro pueblo,  bien podría hacerse parafraseando lo recogido en el periódico ABC del sábado día 7 de abril de 1923. Edición de la mañana, Pág. 18: 

                               Muerte de D. Manuel Clavijo
                                                  Sevilla, 8 noche 

Victima de una penosa enfermedad ha fallecido el ex diputado a Cortes Liberal D. Manuel Clavijo.

Militó el finado siempre en las filas borbollistas, siendo uno de los incondicionales que con más fe y entusiasmo lucharon al lado del batallador político sevillano. 

Desempeñó la presidencia de la Diputación provincial, siendo varias veces representante en Cortes por Sevilla. 

En la actualidad se le indicaba para una senaduría. 

Para evitar confusiones, conocemos al menos el nombre de tres de sus hijos: 

  • Ana María Clavijo Peñarrocha, esposa de Manuel  Giménez Fernández, ministro de agricultura entre el 4 de octubre de 1934 y el 3 de abril de 1935.

  • Manuel Clavijo Peñarrocha abogado militar. 

  • Francisco, también abogado militar y conocido en el pueblo como "El General Clavijo", pues alcanzó el grado de Fiscal Togado del Consejo Superior de Justicia Militar por Decreto 1150/1959 de 10 de Septiembre. 



domingo, 7 de junio de 2020

LA ALGABA , AGOSTO DE 1936 , APLICACIÓN DEL BANDO DE GUERRA A AGUSTÍN AGUILERA ORTEGA


No hace mucho tuve conocimiento que la Asociación Comarcal Pro Memoría Democrática Vega Media del Guadalquivir estaban buscando a familiares de aquellos vecinos de La Algaba que, entre finales de julio y el mes de agosto del 1936, fueron detenidos, secuestrados ilegalmente, torturados, ejecutados sin juicio ni posibilidad de defensa  y finalmente arrojados a la fosa Pico Reja del Cementerio San Fernando de Sevilla,  en aplicación del Bando de Guerra dictado por el general Queipo de Llano día 18 julio. Sus delitos, haber sido dirigente o afiliado de un partido político o sindicato de izquierdas, cuando no por ser señalado por algún elemento fascista en venganza por alguna vieja rencilla.

Encabezando dicha lista, un nombre, Agustín Aguilera Ortega, mi abuelo paterno.  Ello me ha animado, no ya solo a dar muestra de mi ADN para identificar sus restos, sino, y también, a intentar desenterrarlo del olvido impuesto durante estos 84 años.


De principio, los datos que poseo son muy escasos, apenas aquellos que me aportó mi tía Concha en cierta ocasión, ya muerto mi padre, en que me atreví a preguntarle abiertamente sobre que le había pasado a mi abuelo Agustín y algún que otro escuchado a abuelos o bisabuelos.  Nunca antes ninguno de sus hijos ni demás familiares se atrevieron a hacer comentario alguno, salvo: “a tu abuelo lo mataron en la guerra”.

Aquel 18 de Julio de 1936, Agustín Aguilera Ortega, natural de La Algaba, hijo de Francisco Aguilera García y Concepción Ortega Aguilera, ambos difuntos, contaba con 45 años de edad. De profesión, jornalero de la cuadrilla de los “arremangaos”, así apodados por la gran capacidad de trabajo de sus miembros. Estaba casado con Arcadia Carbonell Navarro de 44 años, hija de Manuel Carbonell Herrera y Amparo Navarro Serrano, difunto solo el primero. Tenía cuatros hijos, todos ellos menores de edad, llamados Francisco de 15 años, Manuel 12 años, Agustín 8 años y Concepción 3 años. Y aun cuando después de casado siempre vivió en el nº 16 de la calle Marques de las Torres de la Pressa, en La Algaba, hacía dos años que se había  trasladado  a extramuros del pueblo, a unos terrenos conocidos popularmente como “Allá del Río” frente a la “Era del Mudo” y junto a los hornos de ladrillos “Hoyo de los Banderas” que el Ayuntamiento habilitara para que los jornaleros pudieran construir sus “chozas", liberándolos, de este modo, del gravoso pago de la renta de una vivienda.

El Ayuntamiento de La Algaba, a cuyo frente estaba el alcalde socialista, José Clavijo Cabrera, permaneció fiel a la República tras la sublevación del General Queipo de Llano en la capital sevillana. Así lo recogería los periódicos la edición del día 24 de Julio de los periódicos “La Libertad” “Diario el Sol”  y se reiteraría en el segundo rotativo el 05 de Agosto:

“Las clases trabajadoras dominan al fascio en Sevilla”

“Noticias de Sevilla dicen que los barrios obreros, inexpugnables, luchan contra la reacción en Lora del Rio, La Rinconada, Algaba, Coria del Rio, Cantillana, Villa del Río, Constantina, Línea de la Concepción, Cazalla de la Sierra, Alanís, Guadalcanal, Campana, Pruna, Puebla de Cazalla, Carmona, Morón de la Frontera, Utrera, Los Palacios, Nebrija, El Coronil, Aguadulce, Herrera y en algunos pueblos de Badajoz y Jaén, donde la clase trabajadora domina al fascio”


Desde hace varios días ya no menea”

“En los primeros días, Queipo organizaba columna que caían sobre los pueblos. Desde hacía varios. Ya no se mueve en Sevilla, sin duda porque en los combates sostenidos tuvo gran cantidad de bajas que no puede reponer, y porque necesita todas sus fuerzas para dominar en Sevilla. Tan es así qué, según, nuestras noticias, La Algaba que se encuentra a diez kilómetros escasos de la ciudad está en poder los campesinos en armas.”

En aquellos días, y hasta la entrada en el pueblo de las tropas de los sublevados, no hubo de lamentar ningún suceso trágico, excepto el asesinato de Antonio Carauz Bernal, sargento de aviación que últimamente solía dejarse caer mucho por el pueblo en su avioneta a recoger a su novia, Reyes Arenas Carbonell, de quien esperaba un hijo. 

El lunes, 20 de julio, Antonio, tras salir del barrio de la Macarena controlado aun por milicias de izquierda, recorrió a pie la carretera Sevilla-La Algaba con la intención de verse con su novia. Al llegar al Puente de La Borbolla fue interceptado por un miliciano de izquierda conocido como "El de Real de la Jara” y sus dos primos “El Granuja” y Antonio Cabrera, quienes desde el primer día de la sublevación vigilaban y guardaban el puente. Carauz insistió en su intención de acceder al pueblo, lo que dio lugar a un violento enfrentamiento en el que terminaría perdiendo la vida. Una vez muerto, los milicianos decidieron despojarle de sus botas, lástralo con piedras en los pies y arrojarlo al agua para que su cuerpo no pudiese ser recogido río arriba. 

El domingo, 26 de julio, salió de Sevilla una columna dirigida por los comandantes Rafael Corrales Romero y Francisco Buiza Feranández-Palacio  y comienza a recorrer los pueblos de Camas, Valencina, Castilleja de Guzmán y Santiponce, una vez tomado este último, deciden encaminarse hacia La Algaba, a donde entra por el puente que se extendía sobre la Ribera de Huelva, sin encontrar ninguna resistencia, pues el pueblo ya estaba controlado por la guardia civil desde el día antes, pues su alcalde, junto con los miembros más destacados de izquierda, al tener noticias de la represión que esta columna ejercía contra los dirigentes de partidos y sindicatos del Frente Popular, tomaron la carreta de Badajoz para llegar a Extremadura . Una vez en la plaza del pueblo, toman el ayuntamiento y procedieron a la constitución de la Comisión Gestora del Ayuntamiento, presidida por Nicolás Carranza Géniz. 

El nuevo Ayuntamiento, pronto comenzaría a aplicar el apartado 4º del Bando de Guerra  (Serán juzgados en juicio sumarísimo y pasado por las armas los incendiarios, los que ejecuten atentados por cualquier medio a las vías de comunicación, vidas, propiedades, etc. y cuantos por cualquier medio perturben la vida del territorio de esta División) con la  detención de los dirigentes de izquierdas del pueblo o ,en su defecto, familiares directos de éstos si a tales hubiesen huidos del pueblo, tal fue el caso de Pedro Clavijo Cabrera, el hermano José, último alcalde republicano. Y, por supuesto, de los autores de la muerte de Antonio Carauz Bernal. Contando la nueva Comisión Gestora para vengar su muerte con la colaboración de Reyes, su novia, a quién requirieron que indicara aquellos paisanos que élla entendiera debían de expiar el asesinato de su novio, fuesen o no autores del mismo. En ese señalamiento incluyó a mi abuelo paterno, inducida por la esposa del difunto hermano de mi abuela paterna, quien vio la ocasión de vengarse por la reprobación pública y reiterada que mi abuelo realizaba cuando se encontraba ebrio de la vida poco ordenada que adoptó tras la muerte de su marido, acaecida apenas hacía dos años.

Una nieta de Concepción, hermana de mi abuelo, Doña Isabel Méndez Carbonell, en ocasión de la redacción de este artículo, me aportó esta versión escuchada de boca de su de su madre: 

"Tu abuelo, ebrio, antes de que estallara la guerra, a la altura de la actual calle Almería, antes de llegar a la Plaza de España, increpó al cabo de la Benemérita diciéndole que el sombrero de tres picos que llevaba se lo iba a poner de cuatro".

Otra persona, que tuvo la ocasión de escucharla igual que yo, me indicó que los motivos que indujeron a mi abuelo a proferir tal amenaza, no fue otro que los rumores, tal vez infundados, de un posible flirteo de dicho miembro de la guardia civil con la cuñada de mi abuela, a la que ya se aludió en la primera de las versiones.

En cualquier caso, y puesto que no he tenido la oportunidad de contactar la veracidad o no de los hechos recogidos en las dos versiones anteriores, pido perdón si en los testimonios recogidos se vierten acusaciones que son falsas. Pues no es mi intención, ni me gustaría, que en base a este artículo se entrase a juzgar o valorar el comportamiento de ningunas de las personas en él aludidas. 

Una vez señalado mi abuelo como ejecutor del atentado, de madrugada, un grupo de falangistas lo sacaron de su casa y lo condujeron en un principio a la prisión municipal que se habilitó en la Torre de los Guzmanes. Desde allí fue conducido al cuartel de la guardia civil ubicado en la cercana calle Rodríguez de La Borbolla, en donde fue interrogado y acusado por el cabo de la muerte del Antonio Carauz y posterior voladura del Puente de la Borbolla antes de la entrada de las tropas sublevadas. Según me comentaba mi tía "Concha", el otro miembro del cuerpo llegó a recriminar a su compañero, repitiendo que le constaba que aquel pobre hombre era totalmente inocente. Pero ello no disuadió al cabo de propinarle una gran paliza con la que consiguió que mi abuelo se inculpara. Tres años más tardes Antonio Cabrera López vendría a ratificar tales hechos:

Considerar oportuno explicar los hechos ocurridos en el pueblo, porque él es un elemento fascista desde el primer momento y quiere exponer las cosas muy claras para que haga justicia, que en el cuartel de la Guardia Civil parece que tiene el cabo la idea de achacarles a todos los detenidos o presentados del pueblo, los mismo crímenes y delitos y que esto lo hace por la fuerza pegándoles a los inculpados”

ATMTSS.Sº 61319/19, Leg. 3-1053

Después de esas primeras actuaciones, y a primera hora de la mañana del día siguiente, fue traslado a la Prisión Provincial de Sevilla. Allí permanecería hasta que un día de aquel caluroso agosto, Francisco, el hermano de mi abuelo, cometió la imprudencia de comentar al grupo que le acompañaba por el camino de Sevilla su intención de acudir Francisco Clavijo Peñarrocha. Teniente auditor 1º, hijo de Manuel Clavijo, quien desde el primer momento se había unido a la sublevación. Alguien que le escuchó, lo puso inmediatamente en conocimiento de la gestora, quien solicitó a la Delegación de Orden Público, dirigida por al capitán Díaz Criado, le incluyera en la lista de presos a ejecutar lo más pronto que fueses posible. Esa misma noche era sacado, amarrado a con un lazo de seguridad a los codos del otro compañero, de la cárcel provincial de Sevilla y subido a una camioneta, cuya caja se fue llenando de otros presos que se iba recogiendo por las distintas cárceles habilitadas y conducido hasta las afueras del  Cementerio de San Fernando,  una vez cortada la carretera de La Algaba-Sevilla, pues aún no se quería que el pueblo llano presenciasen tales hechos, a la altura de la tapia derecha de cementerio paró la camioneta y se le hizo bajar a golpe de fusil, momentos antes se le había acercado un sacerdote por sí deseaban confesarse, así, y mientras bajaba, se le disparó en la cabeza.

Al día siguiente mi abuela acudió, como todos los días desde que fue encarcelado, a llevarle de comer. Fue entonces cuando sus carceleros la entregaron la manta y la mascota, indicándole que no volviese más por allí.

No sería esa la única noticia que recibiría de su marido mi abuela, pues Diego Cano Carrión, cuñado de Francisco, el hermano de mi abuelo, le hizo llegar que habiendo visto a su marido Agustín arrojado en la fosa, en un gesto de reconocimiento y piedad, decidió cubrirle la cara con un pañuelo para no arrojarle directamente la tierra a la cara. De este modo tuvo constancia de que su marido fue fusilado en la tapia del cementerio y enterrado en una de sus fosas.

Mi abuela Arcadia, como al resto de las viudas a cuyos maridos se le había aplicado el Bando de Guerra, se le prohibió el luto, si bien ella decidió guardarlo no cruzando durante un año la carretera para ir al pueblo, negándose a hacer uso de las disposiciones dictadas en el Decreto de 8 de Noviembre y Orden de 10 del 1936 de solicitar la  inscripción de la defunción de marido en el Registro Civil. Pues ello conllevaba simular el juicio que nunca tuvo su marido y participar así de una falsa que nunca estuvo dispuesta a admitir; tal como era el reconocer y aceptar que su marido había sido merecedor de la aplicación del Bando de Guerra.  Una consecuencia de ello fue que su hijo mayor, Francisco, hubo de incorporarse a fila antes de finalizar la Guerra en el Bando Nacionalista, aun cuando hubiera podido librarse si hubiese adquirido la condición de hijo de viuda pobre.  

Después, durante los años de guerra y posguerra fueron de muchas calamidades, tanto para mi abuela como para sus cuatros hijos, aliviada más tarde solo por la ayuda inestimable de su hermano José María, quien empleó, desde muy temprana edad a sus dos hijos Manuel y Agustín, en el cuidado de los animales y tierras que cultivaba como rentero en el término de la Rinconada. Hasta que una vez casados los dos varones, Manuel moriría de tifoideas sin alcanzar la mayoría de edad, 21 años por aquel entonces, decide mudarse a la casa que su yerno e hija habían autocontruido en los terrenos recién urbanizados del lugar llamado “Boca Lobo”, popularmente conocido como “Huerta de la Delfina” y en donde moría a principio de los años 70 en el convencimiento de que su marido fue objeto de un asesinato con alevosía. 


ANEXO:


A petición de la 
La Asociación Comarcal Pro Memoria Democrática 
de la Vega Media del Guadalquivir

Esta asociación está localizando familiares de las víctimas mortales de la represión militar fascista, asesinadas a consecuencia del golpe de Estado del 18 de julio y de la ocupación militar de la  comarca de la Vega Media del Guadalquivir entre el 26 y el 30 de julio de 1936

FOSA PICO REJA


Localidad                             Fecha y lugar

ALCALÁ DEL RÍO:     
     
Acuña Martín, Francisco 12/09/1936 Sevilla
Bastante Olaya, Vicente 03/08/1936 Sevilla
Bravo González, Joaquín 12/09/1936 Sevilla
Delgado Velázquez, Jesús 13/09/1936 Sevilla
García Merino, Aurelio 12/09/1936 Sevilla
González Arévalo, Rafael 24/08/1936 Sevilla
González Rámila, Francisco 24/10/1936 Sevilla
López Velasco, José Aurelio 12/09/1936 Sevilla
Pérez Expósito, German 22/10/1936 Sevilla
Ponce Valcárcel, Francisco 22/10/1936 Sevilla
Ruiz Quiles, Antonio 22/10/1936 Sevilla
De la Vega Velázquez, Manuel 12/09/1936 Sevilla
Velázquez Rendón, Francisco 12/09/1936 Sevilla
Velázquez Ruiz, Fernando 16/10/1936 Sevilla
Zambrano González, Manuel 1936 Sevilla

LA ALGABA:

Aguilera Ortega, Agustín 1936 Sevilla
Amores Escudero, Luis 11/12/1936 Sevilla
Aragón Moreno, Felipe 07/01/1937 Sevilla
Bandera Serero, Emilio de la 1936 Sevilla
Bandera Serero, Federico de la 1936 Sevilla
Bermudo Bermudo, José 1936 Sevilla
Cabrera Agüera, Antonio 1936 Sevilla
Cárdenas Ortega, Juan Antonio 09/12/1936S evilla
Castaño Sanabria, Manuel 1936 Sevilla
Clavijo Cabrera, José 1936 Sevilla
Cruz Tristán, José Antonio 30/08/36 Sevilla
Díaz Caballero, José 11/12/1936 Sevilla
Espejo Villegas, Jerónimo 27/09/1936 Sevilla
Freire Aguilera, José 19/12/1936 Sevilla
Gallardo Velázquez, José 14/11/1936 Sevilla
Molina Romero, Miguel 1936 Sevilla
Penedo Banda, José 1936 Sevilla
Penedo Cano, Francisco 14/12/1936 Sevilla 
Prieto Rodríguez, José Antonio 1936 Sevill
Román Durán, Jerónimo 16/12/1936 Sevilla
Romero Banda, Diego 1936 Sevilla
Romero Banda, Juan 14/12/1936 Sevilla
Sánchez Almellones, Ignacio 27/11/1939 Sevilla
Seco Jiménez, Eduardo 1936 Sevilla
Serrano Martínez, Diego 25/09/1936 Sevilla
Suero Serrano, Antonio 1936 Sevilla
Tabares Tirado, Manuel 14/12/1936 Sevilla
Tabares Vega, Ramón 1936 Sevilla
Torres Ortega, Diego 27/11/1936 Sevilla
Zapico Aragón, José María 30/11/1936 Sevilla

BRENES:

López Robles, Miguel 20/11/1936 Sevilla 1
Molina Morón, Dolores 1936 Sevilla
Ocaña De La Cuadra, Dolores 1936 Sevilla
Rodríguez Morón, José 1936 Sevilla
Rodríguez Solís, Manuel 16/10/1936 Sevilla
Romero Cortés, Francisco 06/11/1936 Sevilla
Rodríguez Roldan, Encarnación 1936 Sevilla

BURGUILLOS:

Brenes Macedo, Manuel 8/12/1936 Sevilla
Calvo Valentín, Alfredo 04/01/1937 Sevilla
Hidalgo Brenes, Eduardo 06/09/1936 Sevilla

CANTILLANA:

“La Boleca”, Dolores 1936 Sevilla
Barrera Macías, Alberto 26/11/1936 Sevilla
Blanco González, Silveria 12/08/1936 Sevilla
Carrión Huerto, Salvador 05/08/1936 Sevilla
Cazorla García, Francisco 05/08/1936 Sevilla
Díaz Núñez, Asunción 12/08/1936 Sevilla
Domínguez Rodríguez, José 05/08/1936 Sevilla
Fernández Naranjo, Antonio 07/09/1936 Sevilla
Hera Parrilla, Manuel de la 07/09/1936 Sevilla
Hurtado Cabrera, Mariano Agost.1936 Sevilla
Hurtado Cabrera, Salvador Agost.1936 Sevilla
Hurtado Manito, Gonzalo Agost, 1936 Sevilla
López Blanco, Antonio 12/08/1936 Sevilla
Lora Esteban, José 19/12/1936 Sevilla
Lozano Hernández, Manuel 05/08/1936 Sevilla
Lucena García, Ignacio 01/09/1936 Sevilla
Montero Moriano, José 1936 Sevilla
Naranjo Rodríguez, Joaquín 1936 Sevilla
Núñez Blanco, Manuel 14/12/1936 Sevilla
Palomar Camacho, Francisco 18/12/1936 Sevilla
Palomo Blanco, Miguel 09/01/1937 Sevilla
Pueyo Solís, José 05/08/1936 Sevilla
Pueyo Solís, Manuel 05/08/1936 Sevilla
Sánchez Sánchez, Dolores 05/08/1936 Sevilla
Sarmiento Infantes, Manuel 30/08/1936 Sevilla
Solís Villalón, Manuel 25/08/1936 Sevilla

LA RINCONADA:

Díaz Rincón, Felipe 07/10/1936 Sevilla
Ferrero Plata, Manuel 31/08/1936 Sevilla
González Ruiz, Antonio 09/08/1936 Sevilla
Guerra Mellado, Manuel 31/08/1936 Sevilla
Martín Durán, Antonio 31/08/1936 Sevilla
Mercado García, Fco. José 29/08/1936 Sevilla
Molina Montoro, Enrique 31/08/1936 Sevilla
Olivares Moratalla, Antonio 01/10/1936 Sevilla
Pachón Fuentes, Manuel 13/08/1936 Sevilla
Quintana Leal, José 31/08/1936 Sevilla
Rodríguez Castaño, Cristobal 29/08/1936 Sevilla
Román Ibáñez, Manuel 02/10/1936 Sevilla
Teruel Teruel, Antonio 18/11/1946 Sevilla 2
TOCINA:

García Puyol, Baldomero 02/08/1936 Sevilla
Vega Rodríguez, Manuel 03/01/1937 Sevilla
VILLAVERDE DEL RÍO:

Escobar Aguilar, Manuel 04/01/1937 Sevilla

1   Posiblemente en la fosa existente en el antiguo cementerio de Brenes
2   Haber sido ejecutado en Sevilla no significa que pueda estar en alguna fosa del cementerio de Sevilla, aunqque tampoco se puede negar. Desde luego en la fosa de Pico Reja no deberá estar, al ser la primera que recibió los cuerpos de los asesinados en los primeros meses de la represión militar fascista.


Fuentes bliográficas:

-MÁRQUEZ GARCÍA, José María, LAS VÍCTIMAS DE LA REPRESIÓN MILITAR EN LA PROVINCIA DE SVILLA (1936-1963), Aconcagua, Sevilla, 2012
-BARRAGÁN REINA, RamónCANTILLANA II REPÚBLICA. LA ESPERANZA ROTA. Muñoz Moya Editores, 2006; y DE LA CLANDESTINIDAD A LA LIBERTAD CONQUISTADA. Antifranquismo y lucha obrera en la Vega Media del Guadalquivir, Ed. Círculo Rojo, El Egido-Almeria, 2014.
-Investigaciones personales de EVA RUIZ FERNANDEZ (2010) y RAFAEL ESTÉVEZ GURRERO (S/F)

domingo, 1 de julio de 2018

La Algaba, Sevilla, un asesinato y la Coronación de la Virgen de los Reyes


Una historia del siglo pasado de unos vecinos de nuestro pueblo, La Algaba-

Cuentan los testigos de aquel acontecimiento que el prelado de Sevilla, el arzobispo Marcelo Spinola, a la cincos de la tarde de aquel sábado de 3 de diciembre de 1904, mandó tocar las campanas de la Catedral, cruzó la plaza que separa el palacio arzobispal de la Puertas de Palos, y subiendo al paso de la Virgen de los Reyes, puso en sus manos un telegrama diciendo: 

Señora, ahora bien puede ser usted coronada, pues has escuchado las oraciones  de esta ciudad clamando para que no no maten a uno de su hijo ”.

-¿Qué decía ese telegrama y quién lo mandaba?-

 “Para gloria de la Virgen de los Reyes, cuya coronación celebra mañana Sevilla entera, y con íntima satisfacción de mi alma, de la que participará esa noble ciudad, he indultar de la pena muerte a Miguel Molina Moreno. “

El remitente, el monarca Alfonso XIII desde el Palacio Real de Oriente.

-En la Capital y en La Algaba-

Poco después el alcalde de La Algaba , Diego Carbonell Herrera, recibían un llamada del diputado por Sevilla, D. Manuel Clavijo , comunicándole que al paisano de ambos, Miguel Molina Moreno, le había sido conmutada por cadena perpetua la ya pronta aplicación de pena de muerte a garrote vil. Y de esta forma las campanas del la Parroquia de Nuestras Señora de las Nieves se unieron a las de su hermana mayor de la Catedral de Sevilla.

Gran regocijo se daba tanto en La Algaba como en Sevilla de donde una semana ante saliese una comisión anunciada por el Senador Conservador Sr. Ibarra. Esta comisión estaba presidida por el Arzobispo Marcelo Spínola-  ¿su intención? -  gestionar el indulto de Miguel Molina. La respuesta no hizo esperar tras tal anuncio de parte del ministro de Gracia y Justicia, el  Sr. Maura, quien dijo que bien podrían ahorrarse el viaje,  pues el Consejo de Ministro había examinado detenidamente el expediente varias veces, la última a petición de su rival político, Rodríguez de  Borbolla, senador del partido liberal por Sevilla, al que acompaño su amigo D. Manuel Clavijo,  diputado provincial, el Juez, el sacerdote,  el alcalde y su primer teniente del pueblo de origen del condenado a muerte, La Algaba, quienes  se entrevistaron con él el mes de junio. Lo cierto es que si bien aquella visita del mes junio no logró la conmutación de  la pena a garrote vil de Miguel,  sí propiciaría la de su hermana Dolores a quien el 14 de noviembre el Tribunal Supremo estimó su recurso rebajándole la pena de muerte a la de cadena perpetua.  

¿Quién eran estos dos vecinos de La Algaba? ¿Qué actos cometieron?

 La respuesta es fácil, Miguel fue el autor confeso de la muerte de su cuñado, al que luego descuartizó con la ayuda de su hermana, arrojando los restos en unos sacos al río Guadalquivir. Fue el parricidio  denominado por la prensa como “El Crimen del Hombre Descuartizado” que conmocionó a la Ciudad de Sevilla pasado solo tres años del nuevo siglo XX. 

El asesinato, si bien fue cometido la noche del viernes 4 de septiembre de 1903, los primero restos, los últimos que Miguel arrojase al río, la cabeza y un trozo del cuerpo de Cayetano Álvarez Muñoz, fueron descubiertos poco después en la mañana del domingo 6 de septiembre.  

Durante la mañana del lunes se fueron encontrando los otros cuartos bulto que restaban.  El primero de ellos, que contenía dos antebrazos desarticulados, el derecho presentaba una herida lateral,  y dos manos gordas y callosas. Estos fueron entregado al Juez el Señor Carasony y al teniente fiscal de la Audiencia.

A la misma hora, un muchacho encontraba cerca otro envoltorio, que contenía un femur con carne, un pie, el tercio superior de un hombro y la pared anteroizquierda del pecho.

Más tarde, en el muelle y el sitio conocido con el nombre de Espigones, un carabinero vio otro envoltorio, que contenía otro pie, los humeros de ambos brazos, varios  trozos de vientre y otros restos.

Y por la tarde apareció el último saco con otros pedazos en el Guadalquivir, junto a la Pasarela.

En un principio la policía barajaba dos hipotesis. La primera que se tratase de los restos de un maestro de escuela, que faltaba de su domicilio desde hacía cinco dias. Y la segunda la de un vecino del cercano pueblo de Arahal, y de quien se temía que hubiese sido victima de un ajuste de cuenta por haber denunciado un contrabando de tabaco. Pero ambas se cayeron cuando, el primero fue hallado en el pueblo de Camas y del segundo se supo que se encontraba en un buen estado.

Con ello se desvanecía toda posibilidad de reconocer el cadáver cuando un guardia municipal, Francisco Martínez, que estuvo viendo los restos encontrado el primer saco, creyó  reconocer la cabeza de un trabajador de  la estación de Cádiz, pero no estando del todo seguro, pues la persona de quien creía eran los restos era bizco, pero curiosamente aquella cabeza tenía los dos ojos saltados. Así pues, creyó conveniente acudir al factor de la estación de Cádiz, Cándido Goméz Herrera. Éste  acudiendo sin dilación a la jefatura de policía, y viendo el cadáver,  confirmó que el muerto era Cayetano Álvarez, pesador en la estación.

Abierta esta nueva línea de investigación, la policia tiene conocimiento de que Cayetano no se le había visto por la estación desde que el viernes cobrase su mensualidad de sesenta y seis pesetas. Por lo que decide llegarse a su domicilio en Casa Pascual en calle Gayangos Nº 34 donde vivía con su mujer Dolores, su hija de 5 años y su cuñado. Pero al no encontrarlos allí,  preguntaron en el vecindario y les informaron que aquella familia se había marchado el sábado de forma urgente, según creía a una casa en la calle General Castaño. La policía tras realizar ciertas averiguaciones, da con el nuevo domicilio de los hermanos Molina en la calle antes indicada,  en el número 17. 

La policía después de instruir las primeras diligencias, a las ocho de la noche, el inspector de policía Sr. Igea, dispuso la detención su cuñado Miguel y lo llevaron ante el cadáver de Cayetano para que lo reconociese. Al ver Miguel su cabeza, se estremeció y contestó nervioso a las preguntas que el Sr. Igea le dirigiera. Y , aun cuando  trataba de aparentar tranquilidad,  no podía ocultar la impresión que le estaba causando el interrogatorio. 

Una vez practicada la diligencias referida en el anfiteatro, fue trasladado al palacio de Justicia, donde se constituyo el Juzgado formado por Sr. Carazony, el actuario Sr. Rojas y el oficial Sr. Barruel. E igual hicieron con la mujer de la victima Dolores Molina, y su la hija. Miguel en todo momento mantenía su inocencia antes el señor juez.

Mientras esperaba Miguel Molina las órdenes del juzgado en el patio del Palacio de Justicia, se acercó a él sargento de la guardía civil Sr. Cabreiro y sin dudarlo un momento le preguntó:

“Miguel donde tiene usted el baúl en que trasladaste el cadaver de tu cuñado. Sabemos que que lo sacastes de  Casa de Pascual Gayangos nº 34”.

Sorprendido Miguel por al pregunta, no supo al principio que contestar, pero al considerarse perdido, viendo que el sargento conocía detalles del crimen, le manifestó que quería decirle cuatro palabras. El sargento Cabreiros le llevó a un rincón del patio, y allí se confesó autor del crimen indicándole: 

“Mi sargento, podrá usted encontrar el baúl en el nº 5  de la calle González Cuadrado . Lo llevé allí porque el dueño, un amigo mio, no vive desde hace algún tiempo aquí en Sevilla y me dejó la llave para que le cuidase la casa”.

El Sr. Cabreiros entró seguidamente en la sala del Juzgado y dio cuenta al Sr. Carazony de la confesión hecha a Miguel Molina. El Juez no lo pensó dos veces y salió inmediatamente en su coche en compañía del fiscal, del sargento y de los cabos Martín y Fuentes, comandantes de los puestos del Parque y Puerta de San Juan a la calle González Cuadrado. Allí encontró el baúl y en su interior una una manta, la ropa de la victima lavada y dos cuchillos grandes de hojas anchas como los que usan los carniceros para descuartizar, dos navajas de afeitar y dos cuchillos de cocina. El baúl fue trasladado al Palacio de Justicia.

 He aquí recogido en un periódico de la época.

El HOMBRE DESCUARTIZADO
                                                   ____________

(Por telegrama)
(De nuestro corresponsal)

Los autores – El día del Crimen- Envoltorios del Cadáver- Los móviles.
Sevilla 8 (2.20 t.)

El hecho se realizó dentro de la habitación de Cayetano, Casa Pascual  Gayangos, 34.
El sábado se mudaron el asesino y su cómplice a la calle del General Castaños, numero 17, trasladando el cadáver envuelto en tela de colchones dentro de un baúl.
Molina compró después dos cuchillos de carnicero y dos navajas barberas con cuyos instrumentos descuartizó el cadáver.
Con los trozos resultantes hizo cinco bultos, envueltos en lona y amarrados con una cuerda, arrojándolo al rio.
El último envoltorio contenía la cabeza y un trozo del cuerpo, que se descubrió en la mañana del domingo.
La ropa de la víctima y los instrumentos descuartizadores fueron llevados por el criminal dentro de un baúl a la casa de un amigo, ausente de Sevilla.
Además de Molina, ha sido detenida la mujer del muerto, creyéndose que entre ambos lo mataron a martillazos.
El móvil del delito parece ser que fue por antiguos resentimientos. Madera

Odios Antiguos- ¿Amores incestuosos?- La noche del Crimen- Fuerte altercado- Muerte a martillazos-.
Sevilla 8 (2.20 t.)

Se sabe positivamente que el asesino sentía un gran odio contra su cuñado.
Hablase también de amores incestuosos entre los hermanos Molina.
El asesino vivía con el matrimonio desde su regreso de ultramar en 1895, existiendo frecuentes disgustos entre ambos cuñados, inclinándose siempre la mujer de la víctima del lado de su hermano.
Una vez Cayetano Alvares quiso ausentarse de Sevilla con su mujer, oponiéndose terminantemente ésta, diciendo que de ningún modo abandonaría a su hermano.
Los dos cuñados apenas se hablaban.
La  victima dormía en una habitación alejada. Su mujer descansaba en la misma de su hermano.
La noche anterior al crimen, Cayetano expresó a su esposa el deseo de separarse, llevándose consigo a su hija. Entonces se promovió un fuerte altercado entre los cuñados, dando un gran empujón a Molina.  Este se marchó a la calle, regresando a altas horas de las madrugadas, y descargando fuerte martillazo en la cabeza de su víctima dormida.
La muerte debió de ser instantánea.
La mujer no se apercibió del hecho hasta después de realizado. – Madera.

Declaraciones del criminal-Cinismo repugnante-Convicto y Confeso-Aspecto de los Asesinos- Impresión penosa-Elogios a la Autoridad.
Sevilla 8 (2,30 t)

Molina negó tercamente que su hermana tomara parte den el asesinato.
Con gran cinismo asegura que el cadáver resucitase volvería a matarle.
Al principio negaba su delito, confesándose más tarde autor de él, ante las habilidosas preguntas del sargento de la Guardia Civil Cabreiro. Este le preguntó por el baúl, inmutándose grandemente el asesino.
Tiene aspecto repulsivo, es de baja estatura, delgado, moreno  y con bigote negró, su rostro expresa crueldad.
Dolores Molina, esposa del la víctima y hermana del asesino, es gruesa, morena de fracciones desagradables.
La hija del matrimonio tiene cuatro años de edad.
Los hermanos Molina háyanse incomunicados.
La impresión causada por el crimen es borrosa, siendo el tema de las conversaciones.
Las autoridades son muy elogiadas por su actividad en el descubrimiento de este horrible crimen.
El juzgado continúa trabajando en el esclarecimiento de los hechos.

El último día de aquel año de 1903 fue señalada la vista para los días 19 al 22 de enero, hecho que fue aprovechado por Miguel Molina para dirigir una carta al presidente de la Audiencia diciendo que habiendo leído el escrito del calificación del fiscal, se ratifica en las declaraciones que prestó al instruirse el sumario ampliándolo con algún nuevos detalles. Insistió en aquella carta que  cometió sólo el asesinato y añadió que pretendió buscar un piso bajo con corral para enterrar en éste el cadáver de su cuñado. Y al no  serle posible encontrarlo, decidió descuartizar el cuerpo y arrojarlo, en trozos, al río.  Queda claro por tanto, y una vez más, la obsesión de Miguel por salvar a su hermana Dolores. A quien en todo momento se refiere como su madre. 

Prometo volver para contaros como se desarrollaron las vistas, cual fue la condena, los indultos y la escapada de Miguel de la Cárcel.



      AYUNTAMIENTO DE LA ALGABA  ¿EXCELENTÍSIMO O ILUSTRÍSIMO? AÑO DE 1894, LA ALGABA ILUSTRÍSIMA V aya cacao tengo, no sé si el Ayuntam...